Nota editorial número 2

By | 19 agosto, 2014

En un mundo en el que se insinúan grandes cambios y transformaciones y en el que, por momentos, las rupturas con las certezas instituidas en la modernidad, hacen ganar espacio a la incertidumbre, se hace necesario profundizar el diálogo y fortalecer las construcciones sociales en ciernes.

De allí que desde la Red Universitaria de Educación Infantil se haya pensado en constituir un espacio de comunicación para que especialistas, docentes, investigadores y extensionistas puedan poner en discusión las cuestiones relevantes que hacen a la educación de los niños y niñas pequeños.

Es sumamente importante configurar el inicio de la presente revista con un avance de la investigación titulada: “Razón y pasión en la historia del Nivel Inicial: Hebe San Martín. Las huellas de su protagonismo”, pues en tiempos de turbulencia política, el recuperar la historia posibilita recuperar la direccionalidad del sentido de educar a las mayorías populares. Si bien el Nivel Inicial se ha caracterizado por su hibridación entre educación en manos privadas: las familias y educación como responsabilidad indelegable del Estado, ambas continúan viéndose como antagónicas. La Prof. Hebe San Martín es un referente que ha bregado por pensar la superación de esta visión antinómica como garantía de una educación de calidad para todos los niños desde la cuna. Suenan aún en nuestros oídos sus palabras:

“…La educación del niño tiene muchos adeptos incondicionales: son los miles de docentes que tuvieron la oportunidad de vivir la alegría y la curiosidad de un bebé que ensaya sus primeras adquisiciones; son los padres que se vieron sostenidos y revitalizados en sus responsabilidades; son las organizaciones populares y gremiales que se convirtieron en partícipes de la solución del problema de sus miembros y son los niños que si no pueden gozar del derecho a aprender, a hacer sus primeras adquisiciones, deleitarse con la música o con el movimiento, apoderarse del lenguaje u otros medios de expresión, compartir con sus pares las primeras experiencias de convivencia social, entonces ellos mismos nos acusarán con razón, por haberlos abandonados a suerte en un mundo de adultos en el que, aunque nos duela, sabemos que es verdad, muchos de ellos encontrarán en vez de escuela, la calle”. (San Martín, H., 1988).

Son estas palabras las que nos convocan al diálogo y a la construcción colectiva con diferentes agentes educativos y las que nos impulsan a escuchar las voces, a veces altisonantes, propias de sociedades democráticas. Son esas voces, las que pugnan entre lo instituido y lo instituyente para dar cabida a la nuevas generaciones, las que pueden y deben encontrar nuevos espacios, nuevos tiempos, nuevas experiencias para potenciar que haya escuela para todas y todos los niños pequeños.

Presentar avances de investigaciones, artículos inéditos y experiencias profesionales es un modo de comprometernos en este camino de formación conjunta para un hacer pedagógico crítico. Es por ello que la Revista también queda a la espera de las reflexiones, comentarios y cuestionamientos que sea necesario incorporar en próximas ediciones…

 

Mag. Noemí E. Burgos

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